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El cielo y el infierno. Las 2 caras de la White Island (Nueva Zelanda)

SENSACIÓN: Temor y admiración ante el fuerte contraste creado por la naturaleza entre 2 entornos opuestos y separados por unos pocos metros.

 

 

 

Una preciosa isla desde la lejanía pero con un lado oscuro. En las aguas azules enfrente de la costa de Whakatane se divisa una preciosa isla en la que una columna de humo permanente le da un aire de misterio, es la White Island. Una imagen preciosa de la isla desde el aire invita a visitarla y conforme te vas acercando hasta los delfines te dan la bienvenida, saltando y creando un entorno idílico. Entonces piensas haber llegado al ¡¡¡ cielo !!! pero cuando la rodeas un poco para desembarcar te encuentras con una gran abertura en la que el paisaje cambia totalmente. Es una isla volcán en la que columnas de gases salen de las entrañas de la tierra creando un entorno fantasmal, y piensas, como es posible que el cielo esté tan cerca del infierno.

Te obligan a utilizar máscaras protectoras e inicias un paseo por las fumarolas rodeadas de azufre con su penetrante olor. Un paisaje duro y escarpado pero no por ello menos bello, te sitúa en la realidad de lo poco que cuesta cruzar una línea para encontrar 2 mundos distintos.

Feliz de abandonar ese ¡¡¡ infierno !!!, un baño en una playa pedregosa cercana te permite disfrutar de una temperatura en el agua excepcionalmente caliente, como un ¡¡¡ purgatorio !!! en transición con la otra parte de la isla en la que el color verde de la vegetación predomina en el paisaje conformando lo que se le podría llamar¡¡¡ cielo !!!

Toda una experiencia de haber visto un entorno con excepcionales y marcados contrastes difícil de olvidar.

Esto es lo que escribí en mi diario de viaje:

 

13/02/2011

Hoy ha sido un día mucho más especial de lo que yo esperaba y eso que era mucho. Esta isla es el cielo y el infierno a la vez. Si algún naufrago llegara a esta isla, seguro que pensaba que había pasado a otra vida y éste era su castigo. Sin embargo, si la isla por dentro es de una belleza durísima, por fuera es el paraíso, con una belleza tan espectacular que te repites sacando fotos hasta la saciedad y hasta los delfines colaboran con el espectáculo saltando para darte la bienvenida.

Cuando nos hemos levantado hacía un día azul precioso, pero se veía en el horizonte un frente nuboso que avanzaba muy rápidamente, de forma que para cuando hemos zarpado ya estaba nublado y así ha continuado durante la hora y media de travesía desde Whakatane, aunque parecía que de nuevo iba a mejorar.

Acercarse a Whakaari, nombre de la isla en maorí, da una sensación de inseguridad, principalmente cuando te suministran el equipo: casco y careta antigás para que te acerques a las zonas ¡¡¡ calientes !!! Nosotros particularmente hemos necesitado muy pocas veces usar la careta antigás ya que chupando los caramelos que nos habían dado, manteníamos la garganta fresca, pero había algunas personas que decían requerirlas porque notaban cierto ahogo.

Durante otra hora y media, hemos estado recorriendo diferentes lugares con un guía que nos iba explicando los pormenores y a quien le entendíamos poco porque hablaba muy rápido, además en general a mí me cuesta bastante entender a los neozelandeses.

Es el volcán más activo de Nueva Zelanda y la chimeneas activas elevaban con muchísima fuerza el agua vaporizada que con el viento cambiante, originando diferentes vistas de la misma isla.

Un relajante baño posterior al paseo y una aceptable comida ha puesto fin a la visita, iniciando una vuelta en barco alrededor de la isla y en donde hemos podido ver zonas verdes de vegetación, lo cual nos parecía insólito, después de haber estado pisando tanto azufre.

De regreso, muchos delfines ha venido a jugar alrededor del barco, siguiéndonos durante un buen rato.

Otro día para el recuerdo. Con alegría cambio la valoración que en principio hice de esta isla norte, porque si bien al principio y debido a las condiciones climáticas no era del todo de mi agrado, después de enseñarme: el cabo de Reinga, Tongariro y ahora White Island, debo inclinarme ante su belleza espectacular. Ahora tengo el problema de digerir las cientos de fotografías que he sacado para crear los reportajes, lo cual haré cuando buenamente pueda.

 

 

 
Imagen lupa Pinchar en la imagen para acceder al reportaje de la White Island
 
 

 

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